Hoy digo: se acabó.
Pero sin confundirnos; te quiero incluso más que hace nueve latidos escasos. Tampoco prometo no buscar de ti, ni siquiera juro no leerte. Mucho menos dejaré de soñar(te).
No, no tengo el valor suficiente para no repetirte que te quiero.
Pero a veces estas cosas pasan…y una palabra no logra la misma intensidad.
Prometí que intentaría no irme, pero me regalas tu indiferencia, y es lo peor que me pudieron dar.
Sé que mi corazón es capaz de recomponerse, pero duele.
Lo que yo quería explicar es esa estúpida promesa mía; cuando mis ojos, y sólo ellos porque hecharía candado para evitar daños, leyeran ``no te quiero´´ , yo dejaría de ser improvable para convertirse en imposible.
Solo espero que esto no suene demasiado a ti.
Tirando las llaves al río, esas de historias que no me pertenecen.
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