7.9.09

No sabía si despertar o no, pues estaba en ese punto intermedio, justo cuando el cambio entre sueño y pesadilla va a volver a realizarse, una mezcla de todo y nada a la vez, de lo que va y viene mientras crees estar sin mover los pies. Lo que necesitas mientras te mata, el no saber mezclado con no querer enterarse, pánico a lo que no conoce e interés por lo desconocido. Un cúmulo de recuerdos y cosas que no son nada cuando remueves el pasado. Un futuro inexistente imaginado por un pasado doloroso. Nada. Eso es lo que yo veo, palabras escritas que son lo que quedan para siempre, cartas de una época pasada que no llegué a conocer y gente que murió entre las letras que quedaron impresas, diarios reveladores de un amor apasionado del que desconozco nombres y por qués, una muerte demasiado prematura y miedo a que la historia se repita.

Ser capaz de entregar tu vida por la de alguien que todavía no existe y mientras, al otro lado de la pared alguien se dispara a sí mismo, injusto.

Se sobrevive en el intento o mueres en el recuerdo, siempre quedara alguien que busque desesperadamente un trozo de tu esencia en una foto arrugada por el tiempo y busque sentido a la tinta corrida entre las hojas, aunque no sepa tu nombre, porque formó parte de mi vida.

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