8.6.09


Intento no hacer más preguntas de las necesarias, porque el tiempo me enseñó que a veces es imprescindible el silencio para respirar.
Pero no soy estúpida, sé más de lo que debería.
Lo aprendí desde pequeña, escuchar y callar, tras las paredes las conversaciones siempre cobran vida, ilusos aquellos que creen que por echar el cerrojo el sonido disminuirá.

Claro que grito cuando algo no me parece justo, es más me paso el día gritando, si por mi fuera ya no me quedaría ni una sola cuerda vocal; pero yo no soy capaz de contarle mi vida a todas las personas, no es algo que tenga que ver con la cercanía ni el amor, ni siquiera con la confianza, simplemente hay personas que son capaces de escucharme aún sin saber de que hablo, y otros me tacharían directamente de loca.

No, yo creo que a veces necesitamos olvidar por unos segundos la melancolía que nos rodea, aún si esa palabra nos define a nosotros mismo.

Pero no os confundáis, quien lee las vidas de las gentes tras un periódico también la aprecia, no por tener los ojos en este párrafo desvío la mirada del presente, y aunque creas que no sé nada sé más de lo que crees.

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